Blog oficial de la Cofradía de la Santa Vera-Cruz de Andújar y Muy Antigua, Pontificia, Ilustre y Venerable Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Columna, Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de los Dolores y San Juan Evangelista

viernes, 19 de abril de 2013

ANTE JESÚS ATADO A LA COLUMNA XIX - LA VERA-CRUZ DE ZAMORA

La Santa Cruz

En este Viernes ante Jesús atado a la Columna, nos acercamos a otra Cofradía de la Santa Vera-Cruz que comparte con nosotros la veneración, no sólo del pasaje de la flagelación del Señor, atado a la Columna, sino el momento en el que camina hacia el Calvario con su Cruz sobre el hombro.

Hoy nos acercamos a contemplar el ser y la historia de la Cofradía de la Santa Vera-Cruz, de Zamora.

El lavatorio de los pies

La Santa Cena

La Oración en el Huerto

El prendimiento de Jesús

Tomamos del enlace: Junta Pro-Semana Santa de Zamora la información que aquí os dejamos sobre esta secular corporación hermana en la veneración del Sagrado Árbol de la Cruz:

"El origen de la cofradía de la Santa Vera Cruz de Zamora se remonta al último tercio del siglo XV, como algunas otras cofradías de ese mismo nombre. La tradición oral en la ciudad la proclama la más antigua no sólo de Zamora sino de España, y es constatable la certeza de este aserto en lo que se refiere al ámbito local ya que ninguna de las actuales cofradías que conmemoran la Semana Santa puede certificar los mismos años que la de la Cruz.
La razón de ser de esta cofradía no es sino como su nombre indica el culto a la cruz como símbolo de la pasión redentora. Se trata de rememorar los sufrimientos de Jesucristo para salvar a los hombres de tal forma que siempre estos lo recuerden, y para hacerlo se organizó una cofradía cuyo acto principal era una procesión en la que, entre otros símbolos, los cofrades derramaban sangre por los crueles azotes que el hijo de Dios padeció. Es, por tanto, una típica cofradía penitencial de disciplina caracterizada por el ejercicio público de esta penitencia."

La Flagelación

 
Coronación de espinas 

Ecce Homo

"La primitiva cofradía parece que no se rigió por ordenanzas aprobadas formalmente hasta 1545. Su primera sede fue el monasterio de San Francisco, a la que se unió a partir de 1519 la del de Santo Domingo, sirviéndose en ambos alternativamente.
La cofradía conoció un desarrollo extraordinario durante el siglo XVI cuando sus filas se nutrieron de numerosos cofrades pudiendo desde entonces considerarse como una cofradía de carácter general para la ciudad. Sus funciones no se limitaban al ámbito de sus miembros o a un grupo social o territorio sino que de una u otra forma abarcaban todo el entorno social y urbano de Zamora.
Como todas las cofradías en la Edad Moderna su actividad se centraba en la conmemoración de determinadas fiestas religiosas y en el ejercicio de la acción caritativa sobre sus miembros, familias y desheredados de la sociedad. De esta forma la cofradía de la Cruz siempre celebró su función principal el Jueves Santo en que realizaba su procesión de disciplina, además de las festividades relacionadas con el culto a la cruz, especialmente la de la Invención de la Cruz el 3 de mayo, también con procesión, la de San Miguel y la asistencia a las procesiones generales de la ciudad y a algunas de rogativas.
Durante el Antiguo Régimen la cofradía fue acumulando un patrimonio, nunca demasiado abundante, que iría incrementándose poco a poco por legados y donaciones así como por los bienes procedentes de varias cofradías que se le agregaron en el siglo XVIII, la de San Benito y San Bartolomé (1703), la de San Miguel y Ánimas de San Juan (1707), la de San Gabriel (c.1740) y la de Nuestra Señora de la Piedad (1743). De todas ella la más importante fue la de la cofradía de San Miguel pues supuso para ella disponer de una capilla propia donde pronto comenzó a colocar sus imágenes y a celebrar sus reuniones y funciones.
El proceso desamortizador que se desarrolló en España a lo largo del siglo XIX supuso para la cofradía de la Vera-Cruz una importante pérdida, que no fue sino una manifestación más del deterioro progresivo que con toda seguridad tuvo al menos desde que en 1768 se prohibiera su seña más característica, el ejercicio de la disciplina. Tras un periodo de existencia no muy brillante, a finales de esta misma centuria se comienza a apreciar una revitalización que va ligada a la producida en otras cofradías que celebraban sus procesiones en la Semana Santa. Al parecer entre las autoridades de la ciudad comienza a valorarse el hecho del importante número de visitantes que por esas fechas tiene Zamora, lo que hará que en 1897 se comience a trabajar en la creación de una Comisión para el Fomento de la Semana Santa, cuya actividad permitirá con el tiempo proceder incluso al aumento y renovación de pasos de algunas cofradías como la de la Vera Cruz."

Jesús Nazareno

"A lo largo del siglo XX se va consolidando el proceso de mejora de la cofradía, que a su vez perderá alguna de sus señas de identidad puesto que su vida cada vez más se centrará en la procesión que realiza el Jueves Santo, dejando de lado todo tipo de actividad social y buena parte de sus funciones religiosas, todo lo cual no impidió que en las décadas de los cincuenta y sesenta la cofradía sufra una importante crisis que tiene como manifestaciones más evidentes el descenso del número de cofrades, la eliminación de los pasos a hombros y la aprobación del uso de túnicas de raso y no de terciopelo como era preceptivo.
En los últimos veinte años la tendencia se invierte, la cofradía ve cómo aumentan sus cofrades y se puede recuperar el esplendor, nunca perdido del todo, de la procesión. Los pasos vuelven a ponerse a hombros, aumenta el número de los mismos, se eliminan las túnicas de raso, se acondiciona una capilla para Jesús Nazareno, e incluso vuelve a organizarse solemnemente la festividad de la Cruz de Septiembre. Aunque desaparecida la función asistencial a sus propios miembros, la Vera Cruz va poco a poco retomando ese elemento como una de sus señas de identidad mediante la colaboración en actividades de ese tipo aunque no sostenidas únicamente por ella sino a través de Cáritas Diocesana."

Virgen Dolorosa

miércoles, 17 de abril de 2013

PRESENTACIÓN DEL SAGRADO LIGNUM CRUCIS VI - LA PREGONERA


Nuestras hermanas, Lucía Delgado Perálvarez, Pregonera escolar de la Romería de la Santísima Virgen de la Cabeza en el año 2013, junto a su madre, Ana Perálvarez García. Bellísimo gesto de complicidad entre madre e hija. En estos días, nuestra Cofradía felicita a Lucía por la bondad de sus sentimientos y la elegancia de su ser cofradiero. ¡Grandezas Veracruceras!


Aquí os dejamos el enlace del Pregón de nuestra hermana. Disfrutadlo.


lunes, 15 de abril de 2013

PRESENTACIÓN DEL SAGRADO LIGNUM CRUCIS V - LA ADORACIÓN


En esta quinta entrada acerca de la Solemne Eucaristía de Presentación del Sagrado Lignum Crucis, Titular de la Cofradía de la Santa Vera-Cruz andujareña, publicamos en este blog oficial de la Cofradía el artículo contenido en nuestro Boletín Anual que ha sido escrito por Don Javier García Martín, cofrade de la Vera-Cruz de Zamora. Os dejamos con esta hermosa reflexión de nuestro hermano en la veneración de la Cruz desde la que Cristo nos redimió.




Tocar lo que se ama

Escribió el poeta Jesús Hilario Tundidor que tocar lo que se ama es transformarse, es convertirse en el amado y más: crecer la vida. Al moldearlo Dios imprimió la debilidad en los adentros del hombre, la incredulidad discurriendo por las venas, el esfuerzo que requiere la fe. Al igual que aquel dedo tembloroso de Santo Tomás que pintó magnífico Caravaggio hendiéndose en la herida abierta, todo hombre necesitar tocar, necesita ver, ponerle nombre, olor, tacto, acotar la realidad en unos versos, el universo en el rincón de una capilla a media luz.



El hombre nació con la duda cosida a la comisura de los labios, pendiendo de las pestañas, oprimiendo el corazón. Y no tardó en aprender a dibujar, a moldear el barro, a tallar la madera, a darle dimensiones concretas a un Dios al que nunca había visto pero siempre había imaginado. Con la imaginería religiosa la identificación es tan auténtica que el hombre ha conseguido sentirse ante Dios o ante su Madre delante de una talla en madera. Tenemos, como cofrades, a nuestras imágenes titulares, y les contamos, les pedimos, les ofrecemos y nos aprendemos de memoria sus facciones porque las reconocemos como ciertas, porque en verdad adivinamos vida en sus ojos de pasta vítrea, calor en la fina capa de estuco policromado, el último aliento derramándose desde la llaga en el costado barroco de algún crucificado.


Paralela a estas representaciones, más o menos complejas dependiendo del periodo artístico, discurrió la adoración de los cuerpos santos, de sus objetos personales, de cualquier bien tangible que hubiera estado en contacto. El hombre, aunque en la fortaleza de su fe, necesitó aportar evidencia al núcleo de sus creencias.


Y entonces se inventaron, o llegaron, las reliquias,  enigmáticos pedacitos de materia inerte a través de los cuales el hombre consigue sentirse más próximo a lo que representan o de lo que forman parte. Las reliquias de la Cruz a la que murió clavado Jesucristo han sido desde hace siglos de las más pretendidas, así la razón nos hace entender que si juntáramos todas las astillas del “Lignum Crucis” que emergen como banderas a lo largo y ancho del planeta podríamos construir cien o doscientas cruces.


Sin embargo esto no quita importancia ni condiciona en ningún momento la reverencia que mostramos ante ellas porque lo primordial es lo que representan y su utilidad última que es la de ser conductor hacia el objeto representado. A lo largo de los siglos nuestros antepasados han venerado el Santo Leño en el que fue crucificado el Señor porque a través del martirio de la  Cruz redimió los pecados de la humanidad. Nuestros mayores han estampado besos y musitado oraciones sobre las reliquias de la Cruz que pueblan nuestro entorno porque a través de ellas se sentían más cerca de Cristo, porque alcanzaban casi a tocar lo intangible, a escuchar lo inaudito.

Se erigieron ermitas, se fundaron cofradías, a la Cruz, siempre a la vera de la Cruz, el árbol más fértil de cuantos escoltan el sendero de la vida, la sombra más grande, el mejor fruto, la bandera que ondea para todos, sin excluir a nadie. Palpando, rozando, besando una reliquia de la Cruz estamos tocando lo que se ama y eso nos transforma: nos convierte en el amado, nos llena de Él, y más: crecemos en la vida.

sábado, 13 de abril de 2013

ANTE JESÚS ATADO A LA COLUMNA XVIII - LA VERA-CRUZ DE PRIEGO DE CÓRDOBA

Hoy nos vamos a detener en una venerable Cofradía andaluza que comparte con nosotros la veneración al pasaje de la Flagelación de Jesús. Hoy elevamos nuestra plegaria ante Jesús atado a la Columna junto a la:

Su sede canónica: la Iglesia de San Francisco, en Priego de Córdoba










Nuestro Padre Jesús en la Columna


Imagen tomada del blog: El rincón de Luis Miguel


La Santa Vera-Cruz

Al igual que nuestra Cofradía, la Hermandad de la Santa Vera-Cruz de Priego de Córdoba también está agregada a la Archicofrafía del Santo Crucifijo de la Basílica de San Marcelo, de Roma



María Santísima de la Esperanza

viernes, 5 de abril de 2013

ANTE JESÚS ATADO A LA COLUMNA XVII - LA FLAGELACIÓN

La sangre del justo derramada por la iniquidad humana, por el miedo a aquel que dice la verdad y la hace ley de vida, norma de comportamiento.
La sangre de Cristo unge la Cruz donde muere su cuerpo. La sangre de Cristo rebosa el cáliz eucarístico. La sangre de Cristo une a la comunidad cristiana en una entrega infinita, que arrancada de su carne, nos urge a darnos a los hermanos, porque así lo hizo Cristo en su humanidad.
Hermanos en la sangre de Cristo Rey. Hermandad de sangre y penitencia. Hoy celebramos la Pascua de Cristo y su sangre nos sigue reuniendo en torno a la mesa de la ofrenda. Cuerpo y sangre de Cristo. Vida y entrega.

Cristo flagelado. 
Iglesia Penitencial de la Hermandad de la Vera-Cruz
Valladolid
(Gregorio Fernández)

lunes, 1 de abril de 2013

TRABAJAR CON AMIGOS



¿Qué os voy a contar de cómo viven los negocios estos días de crisis?

En esta entrada, queremos agradecer a todos aquellos que participan en la edición de nuestro boletín anual "Lignum Crucis" por su disponibilidad, su cercanía, su constancia, su ofrecimiento y su colaboración, muchos de ellos, durante 16 ediciones consecutivas de nuestra revista.

Siempre lo digo, las páginas de nuestro boletín son mi agenda permanente, mi guía de servicios para Andújar, Fuengirola e incluso a nivel nacional.

Este es el tiempo de ser agradecidos, por cuanto nos enseñaron. Gracias a estas empresas y establecimientos, nuestra revista anual llega a lugares como Zamora, Tenerife, Jerez de la Frontera, Sevilla, Lora del Río, Alcalá del Río, Córdoba, Marmolejo, Arjonilla, Linares, Jaén, entre otras localidades donde se encuentra alguno de nuestros cofrades o Cofradías hermanas o colaboradores literarios.

Desde la Hermandad pedimos a Dios que los guarde y los bendiga siempre, a ellos, a toda su familia y a sus negocios.